Todo empezó a raíz de una idea de SERVICIO, ese afán innato o adquirido que nos empuja a ayudar a los demás en necesidad.
Al regresar de una más de las tantas fiestas de Julio en Santiago donde se disfruta de su cultura y tradición cada año, la familia descendiente del abuelo Sócrates Pérez visito el hospital Cesar Vallejo de Santiago de Chuco y se dono unas cajitas de medicinas. Fui ahí donde se palpo en vivo las carencias de recursos en Salud de un hospital en condiciones precarias, donado por los cubanos después del terremoto de 1970, que parecía que el tiempo no pasó por ahí. Se nos informo sobre las necesidades de Salud en el área y se prometió regresar al ano siguiente con más ayuda.
Esa idea de ayuda a nuestra tierra, fue comunicada en USA por el Dr. Calderón en Florida y en por su servidor en Georgia, ambos nietos del gran abuelo Sócrates Pérez, herencia de un legado de servicio a la provincial Santiaguina.
Gracias a Dios este proyecto fue recibido con gran alegría por Miriam Lemon, gerente de la Clínica San José en Georgia, que puso en acción el amor de Cristo, de servicio al prójimo, con un deseo inmenso de ayudar, que nunca había estado en La tierra de Vallejo pero parecía que ya lo vivía con emoción cada paso que seguía para hacer realidad la idea de ir llevando ayuda y dar servicio durante nuestra estadía de una semana. Y así fue como empezó el proyecto con el auspicio de la organización PAMS (Peruvian American Medical Society) se pidió ayuda a las iglesias, compañías farmacéuticas, médicos hospital, y organizaciones sin fines de lucro que donaran para esta noble causa.
Tomo muchos meses llenar todas nuestras maletas para satisfacer la lista larga de equipo medico y medicinas solicitada por el Dr. mantilla Director red Salud en Santiago de Chuco y el tiempo paso tan rápido que cuando menos nos imaginamos ya estábamos tomando aviones de diferentes aerolíneas en Atlanta y Miami , coordinados para llegar juntos a Lima. Requirió una logística de profesionales para transporte comida y alojamientito como si se tratara de una convención mundial en los Andes peruanos. Después de un breve descanso en Trujillo más de 30 personas abordamos el bus final que nos llevaría a nuestro destino final Santiago de Chuco.
El resto es historia vean las fotos y diviértanse mucho recordando esos momentos de hermandad, solidaridad y camaradería, sirviendo y ayudando a los demás con amor y regocijo.
Al final todos fuimos guiados y bendecidos por un ser supremo que nos cuido y nos trajo con bien de regreso con nuestras familias.
Es un privilegio de regresar a la tierra que nos vio nacer y que nos trae tantos recuerdos de infancia que es difícil poder describir ese gran magneto que nos atrae cada ano a disfrutar con su gente humilde la gran tradicional fiesta del Apóstol Santiago El Mayor. Siempre añoramos cuando estamos lejos de nuestra tierra nuestras raíces, nuestra identidad cultural y la encontramos en Santiago de Chuco, cuando compartimos con su gente humilde momentos de alegría y tristeza.
Para que esto fuera un éxito agradecemos la labor amorosa en Perú de Juanita Esquivel Pérez coordinadora del hospedaje, alimentación y transporte de la misión en Perú, así como también al Dr. Mantilla, esposa y personal del Hospital Cesar Vallejo de Santiago de Chuco por su hospitalidad.
Todos los viajeros fuimos encantados por la magia de un pueblo hospitalario y esperamos regresar el año venidero con más ayuda si Dios lo permite.
Gracias a todos los viajeros por su sacrificio y disposición de ayuda para con los demás.
Pablo Pérez M.D.
Saturday, August 29, 2009
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